Wednesday, May 09, 2007

Una dosis de verdad

Ya, ya me doy cuenta de que este blog necesita urgentemente una dosis de verdad. Si no de verdad, que ésta es muy relativa, al menos un poco de verosimilitud, que veo ojos muy escépticos. Así que ahí les voy a inyectar una ración de neorrealismo, prepárense.

Tengo 31 años, y si me descuido (y me descuidaré, descuiden), tendré 32. Qué les ha parecido, no está mal para un miércoles por la tarde.
Tal vez no tenga nada que ver con ello, pero el otro día mi madre (¡mi madre! ¡cuánto realismo, se hace casi insoportable!) me preguntó:
-¿Quieres que te presente a una chica?
Seguro que mi madre no sabe que estas preguntas crean un descomunal conflicto entre su hijo y el otro yo de su hijo. Comienza una discusión no verbalizada, aunque bastante ruidosa, créanme, y una pelea sin tregua para ser el primero en contestar. Sé prudente. Aquí hay trampa. Una chica, sí una chica. No contestes. Es tu madre, ten cuidado. Desconfía del padre Merrin. Que la chica se una a nosotros. Desconfíiiiia. Fue mi otro yo el que contestó primero, a pesar de mis avisos de prudencia.
-¿Está buena?
Estúpido otro yo, menuda pregunta para hacerle a una madre.
-Es... normalita. De tu edad.
Normalita. Bah. No sé. Di tú algo.
-Pregúntale si le gusta Belle and Sebastian...-dije yo. -Bueno, mejor pregúntale si conoce a Belle and Sebastian.
Juzguen quién es más estúpido, si mi otro yo o el autor de este texto.
-Es mi profesora de gimnasia -añade mi madre.
¡Profesora de gimnasia! Qué interesantes posibilidades ofrece eso. Aunque pensándolo bien, recordando a mis profesoras de gimnasia del instituto y todo lo que me obligaban a hacer, quizás no sea tan buena idea. Espera, que sigue hablando mi madre:
-Tiene una hermana gemela.
¡Una hermana gemela! ¡Eso sí que ofrece un gran número de posibilidades! ¿Y si también es profesora de gimnasia? ¡Inimaginable!
-¿Y ésta es la gemela buena o la gemela mala?
Mi madre no sabe de qué le hablo, pero siempre hay un gemelo bueno y un gemelo malo. Lo sé porque yo también tengo un hermano. Soy quince años mayor que él, así que no somos muy gemelos, vamos, que no nos parecemos en nada, pero su otro yo y mi otro yo se llevan bastante bien, de hecho son muy parecidos, si no gemelos, al menos "gemélicos". Evidentemente, su otro yo es el gemelo bueno y mi otro yo es el gemelo malo.
Por cierto, sólo falta que ahora la profesora de gimnasia de mi madre entre en este blog y lea este texto. Si eres profesora de gimnasia, tienes una hermana gemela y trabajas en Ferrol (seguro que no hay muchas), te envío un saludo. Otro de parte de mi madre (que mañana haga cuarenta abdominales).

Siempre he sostenido la teoría de que nada tiene que ver con nada, así que supongo que la porción de realidad que les contaré ahora no tiene nada que ver con esto. O eso quiero pensar para no parecerles todavía más patético.
El otro día decidí ponerme a correr. Operación bikini, supongo que debería llamarle. Me puse el pantalón corto, la camiseta de tirantes, las zapatillas de Sport Billy y lancé mi grito de guerra:
-¡Voy a correr! ¡Yoviha!
Yoviha es un grito de guerra que significa "Ahí voy". Sólo que escrito al revés. No me pidan más explicaciones. Escuchen a mi madre:
-A los diez minutos estarás de vuelta con la lengua de fuera.
Mi madre se equivoca. Sin duda me sobrevalora porque soy su hijo. A los cinco minutos estaba de vuelta, y lo que llevaba de fuera no era la lengua, sino el hígado, medio pulmón y un líquido verde y viscoso con grumos amarillentos que se reproducían y se reían burlonamente. No pienses en la profesora de gimnasia. No pensaba en ella. Sí, sí que pensabas. Ahora tengo unas agujetas en las piernas que me hacen cojear con la derecha cada dos pasos y con la izquierda cada tres. Buenas tardes, tengo un andar estúpido y quisiera una subvención.

Lo que quiero contar con todo esto no está del todo claro, y la dosis de realismo que les quería ofrecer se está volviendo un poco Bridget Jones, personaje con el que no simpatizo demasiado, así que creo que concluiré este texto un poco más a mi manera. Voy a contarles la mayor verdad de todas. Creo que no conoceré a la profesora de gimnasia de mi madre, y que la operación bikini no concluirá con éxito. Lo de cumplir 32 ya sí que es más probable que suceda, pero he de confesar que si miro por la ventana a ciertas horas de la tarde, puedo ver un anochecer hermoso. El sol se deshace dentro de la ría de Ferrol como una pastilla efervescente que se toma para el dolor de piernas que causa el correr alocadamente. Son unos anocheceres tan deliciosos que suelo guardármelos hasta la mañana siguiente para desayunarlos lentamente, apartando cuidadosamente los huesos. Con estos huesos estoy creando el esqueleto de un animal que todavía estoy por descubrir, pero en cuanto sepa de qué animal se trata, le compraré una correa y no le pondré nombre para que pueda vivir sin ninguna atadura ("¿y entonces la correa?" "¡calla! ¡que nadie se da cuenta!"). Y esto es todo lo que puedo contarles sobre mi vida.

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5 Comments:

Anonymous Anonymous said...

Dile a tu madre que eso de las profes tiene su peligro, que luego no te haces cargo y tienes que ir con ellas a abortar a Londres...

Wednesday, 09 May, 2007  
Blogger Paperback said...

¿Eso es una dosis de verdad? De verdad, tú necesitas una dosis de verdad de verdad.

Wednesday, 09 May, 2007  
Blogger PepeDante said...

Jajaja. Qué graciosos todos.
Queda desmentido el rumor londinense (anda que...) y constato nuevamente que la verdad es muy relativa. This is my truth, tell me yours...

Wednesday, 09 May, 2007  
Blogger servidora said...

Casi no me da tiempo de leer todo lo que escribes últimamente, y me toca leerlo casi en diagonal...

Guárdame un atardecer de esos desde la boca de la ría... no sé, ¿en un tupperware aguantará hasta agosto? ;-)

Y espero que sea la gemela mala, que te la has ganado ;-)

Wednesday, 09 May, 2007  
Anonymous Anonymous said...

Ahí voy al revés es yovhía... que es lo que pasó cuando sobre nosotros se cernían unas nubes negras y empezó a caer agua ;-))
Y no te quejes, que aún tienes 31...
Muy bueno lo de '¿está buena?'. Que si lo está y son gemelas... tú y yo no somos gemelos, pero como somos pareja de hecho estomacal jejeje.

Thursday, 10 May, 2007  

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